
Imagine una instalación industrial en pleno funcionamiento. Dentro de un mismo complejo, la energía eléctrica puede recorrer diferentes niveles de tensión hasta llegar a tableros, motores, máquinas y demás equipos de la operación.
En algunos tramos, la distribución se realiza en baja tensión, con cables destinados a la alimentación de circuitos y equipos. En otros, principalmente cuando hablamos de sistemas internos de distribución de mayor porte, subestaciones y alimentación de cargas más relevantes, entran en funcionamiento los sistemas de media tensión.
Este cambio en el nivel de tensión no modifica únicamente la capacidad eléctrica del sistema. También exige una construcción diferente del cable.
¿Cómo se construye un cable de baja tensión?
En baja tensión, una solución como el Eproflex 90 0,6/1 kV reúne características orientadas a la flexibilidad, la seguridad y la facilidad de instalación.
Su construcción utiliza un conductor flexible de cobre, aislamiento de HEPR y una cubierta exterior de protección. El aislamiento permite una operación continua a temperaturas de hasta 90 °C, una característica importante para aplicaciones industriales en las que la capacidad de corriente, la temperatura de operación y las condiciones de instalación deben considerarse durante el dimensionamiento.
El Eproflex 90 puede utilizarse en circuitos de alimentación y distribución de energía y con diferentes métodos de instalación, como bandejas, bandejas portacables, canaletas y conductos.
En este nivel de tensión, la función principal del aislamiento es impedir el contacto eléctrico entre el conductor energizado y los demás elementos de la instalación, manteniendo el rendimiento y la seguridad del circuito.
¿Qué cambia cuando aumenta la tensión?
Cuando entramos en media tensión, el comportamiento eléctrico alrededor del conductor se vuelve más crítico.
No basta simplemente con aumentar el espesor del aislamiento. Es necesario controlar con mayor precisión la distribución del campo eléctrico a lo largo del cable.
Por esta razón, cables como el Epronax Slim 105 presentan una construcción más compleja.
Además del conductor y del aislamiento de EPR para operación a 105 °C, se incorporan elementos específicos, como las capas semiconductoras.
Una de ellas se aplica sobre el conductor y otra sobre el aislamiento. Estas capas contribuyen a uniformizar el campo eléctrico y a evitar concentraciones localizadas de tensión que podrían aumentar el esfuerzo sobre el sistema de aislamiento.
¿Cuál es la función del blindaje metálico?
Otra diferencia importante en los cables de media tensión es la presencia del blindaje metálico.
En el Epronax Slim 105, este blindaje está formado por hilos de cobre y forma parte del conjunto responsable del comportamiento eléctrico y de la seguridad del sistema.
Ayuda a mantener el campo eléctrico confinado dentro de la estructura del cable y también participa en el sistema de puesta a tierra y en la conducción de determinadas corrientes en situaciones específicas de operación o falla.
Después del blindaje, el cable también recibe capas de separación y una cubierta exterior, que ayudan a proteger el conjunto frente a esfuerzos mecánicos y condiciones ambientales.
¿Por qué la construcción se vuelve más compleja?
La respuesta está en el propio nivel de tensión.
En baja tensión, la construcción puede ser relativamente sencilla: conductor, aislamiento y cubierta ya satisfacen gran parte de las necesidades de la aplicación.
En media tensión, controlar el comportamiento del campo eléctrico se vuelve esencial. Por esta razón, se añaden capas específicas para garantizar que el sistema de aislamiento funcione adecuadamente durante toda la vida útil del cable.
Esta diferencia demuestra por qué no existe un único tipo de cable capaz de atender cualquier instalación.
De baja a media tensión, cada aplicación requiere una solución
En una planta industrial, soluciones como el Eproflex 90 pueden estar presentes en circuitos de baja tensión responsables de la alimentación y distribución de energía.
En los tramos de media tensión, especialmente en redes internas, subestaciones y circuitos de distribución, una solución como el Epronax Slim 105 incorpora recursos constructivos más avanzados, como capas semiconductoras y blindaje metálico.
Por esta razón, la elección correcta de un cable debe considerar mucho más que únicamente su sección nominal.
Es necesario evaluar factores como tensión de operación, corriente eléctrica, temperatura, método de instalación, condiciones ambientales, esfuerzos mecánicos y características del sistema.
Comprender cómo cambia la construcción del cable de baja a media tensión ayuda a proyectistas, instaladores y profesionales de mantenimiento a entender por qué cada aplicación requiere una solución específica.
En Induscabos, líneas como Eproflex 90 y Epronax Slim 105 atienden diferentes etapas de la distribución de energía, con construcciones desarrolladas para las exigencias de cada nivel de tensión.
¿Necesita especificar cables de baja o media tensión con seguridad técnica?
La elección correcta del cable influye directamente en la confiabilidad del sistema, la protección de los equipos y el rendimiento de la instalación industrial. Si su proyecto requiere una especificación precisa para baja tensión o para aplicaciones más complejas, Induscabos puede apoyar sus necesidades con enfoque en el mercado B2B y una especificación adecuada para cada aplicación.
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